lunes, 2 de octubre de 2017

FRANCISCO REINA CAMPOS, UN GRAN MAESTRO: VÍCTIMA DE UNA DOBLE INJUSTICIA


FRANCISCO REINA CAMPOS, UN GRAN MAESTRO
 
Nació en Cantillana a principios del siglo XX, en 1905. Fue el primero de los hijos de José Reina Jiménez y Carmen Campos Blanco, pequeños propietarios agrícolas, que poseían un olivar, una viña y una bodega, en la que vendían el vino producido por ellos mismos. Vivían bien, gracias al trabajo de todos, de su padre Pepe y de sus hermanos varones: Antonio, Miguel y José. Así como de la buena administración domestica de su madre Carmen. Pero él no quiso seguir la tradición familiar de dedicarse al campo: decidió estudiar. Los recursos de su familia no daban para estudios, y menos que estos fuesen en Sevilla, lejos del pueblo. A su hermana menor, Carmen, también le hubiese gustado estudiar, pero en aquellos tiempos las dificultades para las mujeres eran aún mayores. 
Para llevar a cabo sus deseos, siendo casi un niño, marchó a Castilblanco de los Arroyos, a casa de unos familiares. Trabajó de pastelero y estudió Bachillerato como alumno libre. Posteriormente se trasladó a Sevilla, donde trabajó en un colegio de personal no docente y comenzó Magisterio. Aprovechaba las noches (“Hasta que la vela se apagaba...”) para estudiar, consiguiendo su objetivo: ser maestro y hacer pronto las correspondientes oposiciones para ejercer en la escuela pública.
Por razones aún no del todo claras, la aldea de Osma, perteneciente al municipio de Burgo de Osma (Soria), fue su primer destino como Maestro Nacional, teniéndose que trasladar a las frías tierras sorianas, muy lejos de su querida Cantillana, y hospedarse en casa del Alcalde del pueblo, pues no había otra posibilidad. Quizás su cercanía a Diego Martínez Barrios, masón y líder de los republicanos de Sevilla, fuese la causa de este destierro, tal como siempre lo ha creído su familia. Eran los tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera. Su estancia allí fue corta. Vuelve al obtener destino definitivo en Martín de la Jara (Sevilla), donde se casaría, años después, con Mariana Aroca. Tuvieron seis hijos: José, Esperanza, Carmen, Francisco Matías, Juan y Mariana.
En Martín de la Jara fue siempre muy querido por todos, pues a su buen hacer pedagógico había que sumar su gran humanidad y cercanía a los problemas de la gente, cooperando, en más de una ocasión, con las organizaciones obreras del pueblo, como buen republicano. Por ello, en 1937, en los duros años de la represión militar comandada por Queipo de Llano, fue detenido y llevado a la cárcel de Osuna. Día tras día esperaba que cualquier noche lo sacaran para fusilarlo. No llegó a ocurrir: su suegro, terrateniente de aquella comarca, intervino en su favor ante las súplicas de su hija, embaraza de su primer hijo. La versión que ha perdurado en la memoria de su familia es que la Divina Pastora de Cantillana se le apareció una noche, en sueños, con un rotulo a sus pies que decía: Salvado. La fe mantuvo en él la esperanza de una posible salida de aquella horrenda situación. Una vez liberado, el matrimonio se trasladó a Cantillana, a la casa de los padres de Francisco, donde tuvo que dar clases particulares Esta actividad será, salvo alguna excepción, su única forma de poder enseñar, la gran pasión de su vida.
Con efectos de 23 enero de 1940, fue sancionado a la perdida de haberes y suspensión de empleo y sueldo durante dos años, como consecuencia del correspondiente Expediente de Depuración1, sufrido por todos los maestros y maestras de la provincia, aunque sólo 136 maestros y maestras de Sevilla y sus pueblos (el 12% del total), fueron condenados a algún tipo de sanción. Durante estos años, vive en Sevilla y da clases en una escuela privada de la calle Gravina.
Cuando ya había cumplido la sanción impuesta y estaba ejerciendo en Casariche, fue juzgado y condenado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo “a la sanción de inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio de cualquier cargo del Estado, Corporaciones Públicas u Oficiales, Entidades subvencionadas, Empresas concesionarias, Gerencias y Consejos de Administración de empresas privadas, así como cargos de confianza, mando y dirección de los mismos, separándole definitivamente de los aludidos cargos” por el delito de masonería, según la causa instruida con el número 4.499. Él mismo, una vez obtenido el permiso correspondiente, asumió su defensa ante el Tribunal en Madrid. La sentencia tiene fecha de 15 de junio de 19432. Desde ese momento Francisco Reina quedó separado definitivamente del Cuerpo de Maestros Nacionales. Ya no pudo ejercer el magisterio en ninguna escuela pública, tal como le ocurrió a otros muchos por el simple hecho de ser maestros comprometidos con la educación, la cultura y los problemas del pueblo, lo contrario de lo pretendían hacer Franco y sus secuaces, para los cuales el control de la enseñanza era el soporte fundamental del férreo control ideológico impuesto a la sociedad española.
Volvió a Martín de la Jara y a las clases particulares en el domicilio conyugal, además de otros trabajos familiares. Ahora bien, con Francisco Reina las autoridades franquistas cometieron una doble injusticia: la primera, haberlo condenado por masón, como si pertenecer a la masonería fuese un delito, y la segunda, porque no era masón cuando fue condenado, pues, aunque perteneció a la masonería en algún momento de su vida anterior al año 1927, pronto dejó de asistir y de pagar la cuota.
Entre los documentos microfilmados3, que se encuentran en el Archivo General de Andalucía (AGA, Sevilla) y forman parte de su expediente, existe uno totalmente esclarecedor: un certificado de D. José Gómez Hernández, Jefe de la Sección Especial de la Delegación Nacional de Servicios Documentales de la Presidencia del Gobierno, fechado en Salamanca el día 20 de febrero de 1953 y escrito a petición del Exmo. Sr. Director General de Seguridad. En dicho certificado se expone que “desde el 18 de agosto de 1927 consta que (Francisco Reina Campos) ha sido baja por falta de asistencia y pago en la Logia ESPAÑA de Sevilla, según documento existente en el Archivo de esta Delegación Nacional”. Además, en otro documento, se expresa que “en la página 7 del acta de los trabajos realizados el 1º de marzo de 1931, consta que ha sido baja por falta de asistencia y pago en la Logia ESPAÑA Y TRABAJO de Sevilla FRANCISCO REINA CAMPOS”. En la Logia, a la que perteneció antes de 1927, tenía en nombre simbólico de “AMOR”, grado 1º. 
Es posible que ese certificado fuese la base de su rehabilitación. Llegó a poder de su familia cuando Francisco ya había fallecido el 4 de enero de 1955, en Cantillana, donde había vuelto en 1953, al sentirse gravemente enfermo. Llego “una semana después de su muerte”, se ha dicho siempre en casa de mi abuela, su madre Carmen. Probablemente, y sin ninguna intención manifiesta, estuvo en algún cajón guardado antes de llegar a su destino. Cosas peores se han visto en toda Andalucía.
Recuperadas la libertades democráticas, las autoridades municipales de Martín de la Jara (Sevilla) decidieron, en 1986, que el Colegio Público de Infantil y Primaria de aquella localidad llevara su nombre, en reconocimiento a su actividad docente y como muestra de afecto del pueblo, que nunca lo olvidó.
Deseo, y éste ha sido mi propósito, que el recuerdo de este gran maestro, al igual que el de José María Infante Franco, perdure en las nuevas generaciones de cantillaneros y cantillaneras. Grande fue en él, el amor por la enseñanza y por los más desfavorecidos, destinatarios máximos de todos los esfuerzos que podamos hacer para que se abra camino la justicia y la igualdad en un ambiente de verdadera libertad personal y colectiva.


Otoño, 2017
Ramón Barragán Reina

1 ADP, BOP nº 24, de 27 enero 1940. ADP: Archivo de la Diputación Provincial de Sevilla.
2 AHP-JMC: Certificación de sentencia remitida al Juez Municipal de Cantillana el 14/02/45 por el Servicio de Ejecutoria del Tribunal Especial. (AHP-JMC: Archivo Histórico de Penados del Juzgado Municipal de Cantillana).
3 AGA, Sevilla: SE-Masonería_B, C 366, Exp. 23. AGA-R 1489.

miércoles, 19 de julio de 2017

VIGILIA ANTIFASCISTA FRENTE AL ARZOBISPADO DE SEVILLA: "Que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena"


UNA NOTICIA DE GRAN ALCANCE

Publicada por eldiario.es

"Que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena"

Una vigilia antifascista pide sacar de la Basílica de la Macarena al "criminal de guerra" responsable de las matanzas franquistas en Andalucía
Las víctimas del franquismo piden que cese el "escandaloso" homenaje a Queipo de Llano y apelan al Papa Francisco para conseguir este objetivo
"Los restos de este individuo deben ser entregados a su familia para que puedan recibir sepultura privada", según Andalucía Republicana
El colectivo reclama a la Conferencia Episcopal Española que pida "perdón" por la participación de la Iglesia Católica en la guerra civil y la dictadura franquista

Juan Miguel Baquero
18/07/2017 - 07:33h
"Fue quien ordenó liquidar a las 17 Rosas de Guillena", apunta Lore. En su asociación tienen documentos que así lo atestiguan. "Un personaje de esta calaña mandó matar a miles de personas que luchaban por la libertad y la igualdad", refiere Agustín. "Era el principal asesino, el instigador", asevera Cristóbal. Y así, cuenta Paqui, "el golpe fascista llenó de luto y miedo a cientos de familias que seguimos buscando a nuestros muertos". "Que esté enterrado con honores es una humillación", dice Lucía.
Todos son familiares de represaliados por el franquismo y hablan del exgeneral golpista Gonzalo  Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas, 5 de febrero de 1875 -  Sevilla, 9 de marzo de 1951). Las víctimas del terrorismo franquista lo tienen claro: "queremos que la Iglesia saque al asesino Queipo fuera de la Macarena". Y así lo han expresado en una vigilia antifascista ante el Palacio Arzobispal de Sevilla para reclamar a la Iglesia que exhume los restos del militar golpista de una basílica de la ciudad.
La convocatoria de la plataforma Andalucía Republicana ha sido seguida por un par de cientos de personas en el 81 aniversario del fracasado golpe de Estado que en 1936 provocó la guerra civil española. Un pequeño grupo ha dormido a los pies de la Giralda para entregar por la mañana al arzobispo hispalense, Juan José Asenjo, sendas cartas con esta demanda que dirigen también al papa Francisco.
Queipo de Llano es un "criminal de guerra" responsable de las matanzas perpetradas por fascistas en Andalucía. Miles de personas muertas a balazos, sin juicio ni sentencia. La tumba del exgeneral golpista en una iglesia es un homenaje "incomprensible" según la Coordinadora Andaluza de Organizaciones Republicanas.
Y es, también, un vestigio del franquismo de difícil digestión en una ciudad, Sevilla, donde no hubo guerra y que alberga sin embargo varias  fosas comunes en el cementerio de San Fernando con más de 4.500 asesinados por las tropas rebeldes. "Los restos de este individuo deben ser entregados a su familia para que puedan recibir sepultura privada", según Andalucía Republicana, una petición "que se corresponde con los objetivos de la recientemente aprobada por el Parlamento andaluz Ley de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía".
El Ayuntamiento sevillano ya pidió exhumar los restos de Queipo, con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos. Desde la Junta de Andalucía hubo contactos con la Hermandad de la Macarena –siempre ha manifestado el deseo de que Queipo siga allí enterrado– y las autoridades eclesiásticas para palpar el tema, envuelto en polémica y sin solución hasta el momento.

Enterrado en una iglesia, "donde debe estar"

A pie de vigilia, una muestra de franquismo sociológico. Una persona se acerca al diputado andaluz por IU Antonio Maíllo. Y le interpela: "¿Esto para qué es?". "Para pedir que saquen al asesino Queipo de la Macarena, señora". Dedo en alto, la replicante avanza sobre lugares comunes que van desde "los dos bandos mataron" al "ya se están abriendo fosas con eso de la Memoria Histórica" o, novedad, "¿y si fuera Carrillo el que está enterrado ahí?". Derechos humanos para las víctimas, deber del Estado, cerrar el duelo... "y no está bonito tener a un asesino enterrado en casa", viene a decir Maíllo.
Aunque no todos tienen la misma opinión. "No tiene sentido sacar a Queipo ni a ninguna de esta gente de las iglesias, es donde deben estar", dice el historiador  Francisco Espinosa Maestre "porque la Iglesia española formó parte del franquismo y sigue teniendo tintes franquistas".
Espinosa Maestre retrató la figura del militar y el uso de la represión a sangre y fuego en libros de referencia como La justicia de Queipo y La columna de la muerte, que narra el avance franquista desde Andalucía a Madrid pasando por Extremadura arrasando pueblo a pueblo con carnicerías.
"Queipo fue uno de los mayores criminales de guerra al servicio del golpe", asevera. "Queipo es, sin lugar a dudas, el gran responsable de la matanza que se llevó a cabo en Sevilla y en el territorio bajo su mando. Calificarlo de criminal de guerra es una aseveración histórica del máximo rigor, no un adjetivo", resume el investigador José María García Márquez, que recoge con nombres y apellidos más de 13.000 ejecutados en su libro Las víctimas de la represión militar en la provincia de Sevilla (1936-1963).

"Llenó de sangre los pueblos de nuestra tierra"

Con la 'Vigilia antifascista: fuera el genocida Queipo de la Macarena', el colectivo republicano exige "que cese el escandaloso homenaje público que se le sigue tributando en Andalucía a uno de los mayores criminales y genocidas fascistas". Enterrado, recuerdan, "con honores en la Basílica católica de la Macarena de Sevilla".
De ahí la "responsabilidad directa del Arzobispo de Sevilla" para que traslade la petición de "perdón" a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Española y para que "cese de inmediato esta glorificación de un sujeto que llenó de sangre inocente las ciudades, pueblos y campos de nuestra tierra". Como la masacre de la carretera Málaga a Almería, la Desbandá.
"La permanencia de vestigios en lugares de honor de los que utilizaron el golpe de Estado perpetrado el 18 de julio de 1936 para acabar con las personas cuyo único delito era pensar distinto, como es el caso del enterramiento del general de Queipo de Llano en la Basílica de la Macarena, es insoportable y es un ataque a la justicia democrática", explica en un comunicado Andalucía Republicana.
Por esto consideran "incomprensible" que una "sociedad moderna como la andaluza mantenga un silencio casi total con respecto a los actores del genocidio que supuso el mencionado golpe de Estado y sus consecuencias posteriores hasta la muerte del dictador, que incluso llegan hasta nuestros días como se puede comprobar en multitud de ocasiones". Como en la tumba de Queipo, arropada con honores en una iglesia de Sevilla.

lunes, 17 de abril de 2017

HOMENAJE A LOS PRESOS POLÍTICOS DE LA VEGA MEDIA DEL GUIADALQUIVIR EN LA POSGUERRA


DÍA 22 DE ABRIL EN EL CENTRO CÍVICO TOMÁS Y VALIENTE DE LOS ROSALES (TOCINA)


"La Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Tocina-Los Rosales ha celebrado este año sus Jornadas de Memoria Democrática en el Centro Cívico Tomás y Valiente de Los Rosales (Tocina) el sábado 22 de abril a las 18 h., dedicadas a reconocer y homenajear a todos los presos políticos de la posguerra en la comarca de la Vega Media del Guadalquivir, en los municipios de Alcalá del Río, La Algaba, Brenes, Burguillos, Cantillana, La Rinconada, Tocina y Villaverde del Río.
    Con este acto la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática ha pretendido reconocer y tomar conciencia de la amplitud de la represión franquista y del sufrimiento padecido por los 331 presos y sus familia, de los cuales 18 murieron en prisión o al salir de ella y 5 fueron ejecutados.
         
                                            Total en               Fallecidos
                                       cada municipio        en prisión      Ejecutados
Alcalá del Río                            34                          2
La Algaba                                  31                          5                   1
Brenes                                      25                          2                   1
Burguillos                                  14                          1                          
Cantillana                                  65                          4
La Rinconada-San José              77                          2                   2
Tocina-Los Rosales                    78                          2                   1
Villaverde del Río                        7                           1                       

Total comarca                          331                        18                     5

              FUENTE:  Cuadro nº 5 de LA CLANDESTINIDAD A LA LIBERTAD CONQUISTADA (2014),
                                                             p. 107, revisado y  modificado por su autor Ramón Barragán Reina

 
    Tocina y Los Rosales son, como se puede observar, las localidades con mayor número de presos: un total de 78, de los que dos encontraron su muerte en la cárcel: Germán Pérez Álvarez, el 19 de septiembre de 1939, y Daniel Martínez Colorado, el 19 de marzo de 1943, y uno fue ejecutado: Juan Rull Moreno, de 27 años, trabajador del campo, el 30 de marzo de 1940 en Sevilla, al ser condenado a la pena de muerte.
    La mitad de los presos políticos de esta comarca recibieron condenas superiores a 10 años, de los cuales el 14% fueron condenados a reclusión perpetua, y aunque el 18,5% fue absuelto o su causa sobreseída, muchos de ellos fueron enviados a algún Batallón de Trabajo en diversas provincias durante seis o doce meses. Además, casi un tercio de los presos fueron obligados a trabajar como esclavos en el Canal de los Presos y en otras obras públicas fuera de la provincia de Sevilla.
    Todos sufrieron un auténtico viacrucis desde su detención o ingreso en campo de concentración hasta los Consejos de Guerra, a los que fueron sometidos, continuado con años de prisión hasta obtener la libertad condicional, que era una libertad vigilada en su lugar de residencia. Todo fur una farsa bien montada que ni ellos (los militares franquistas) se reían, pero que incrementaban el miedo, el terror implantado desde 1936, y mantenía vigilada a la población. Para colmo, fueron condenados injustamente por razones políticas o ideológicas y acusados de Rebelión Militar, cuando los únicos rebeldes habían sido los militares sublevados contra la legalidad democrática de la Segunda República en 1936. Ellos lo único que habían hecho era defender la libertad y la democracia republicana.
    Estas Jornadas de Memoria Democrática, con el homenaje realizado el día 22 de abril, ha querido ser un acto de reconocimiento personal y colectivo de los presos políticos, citados con nombres y apellidos, y de reparación de las injustas condenas, que deberían ser anuladas por ilegales, dictadas a consecuencia de la brutal represión política de la dictadura franquista.

            Alcalá del Río, 23 de abril 2017



miércoles, 29 de marzo de 2017

LA POSGUERRA ESPAÑOLA VISTA POR PERSONAS QUE LA VIVIERON Y LA SUFRIERON EN LA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR


 NOTA EMITIDA POR LA ASOCIACIÓN COMARCAL PRO MEMORIA DEMOCRÁTICA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR:

"El día 23 de marzo, la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática Vega Media del Guadalquivir celebró la Mesa Redonda “Memoria Viva de la Posguerra” en el Centro Cívico Municipal de Brenes.

En esta Mesa Redonda participaron personas que vivieron aquellos duros años, caracterizados por el hambre, la escasez, la sobreexplotación obrera en el campo y la represión en todos los ámbitos. Nacieron en los años treinta o principios de los cuarenta y pronto fueron conscientes de la realidad que les rodeaba, tanto en sus familias, víctimas en algunos casos de la represión militar franquista, como en sus respectivos pueblos:

Ramón Algaba Alfonseca, vecino de Brenes, nacido en 1932 en Lepe (Huelva), expuso a los asistentes el hambre y las penurias soportadas por él y su familia, al igual que mayoría de las familias breneras, en aquellos años posteriores a la Guerra Civil, provocada por los militares sublevados, y con su hermano mayor (Manuel) en la lejana prisión de Astorga (León) y después en eñ Puerto de Santa Maria, hasta que en 1943 consiguió la libertad condicional. La falta de alimentos “abundaba” y el racionamiento impuesto por Franco “agrandaba” la escasez. Tuvo que trabajar en el campo desde temprana edad, a los 8 años. Resaltó la existencia de muchos núcleos de chozas en la comarca, la acción represora de la Guardia Civil y la valentía y trabajo de su madre para salir de la situación familiar, que siempre ha admirado.
Ramón Algaba y el moderador
 Juan Hidalgo Navarrete, vecino de San José de la Rinconada, nacido en 1934 en Puebla de Cazalla, resalta la situación familiar con dos tíos suyos huidos (Antonio y Juan Navarrete), que lucharon en el Ejército Popular de la República contra el fascismo. Terminada la guerra fueron detenidos, juzgados y condenados, sufriendo algunos años de prisión. Al igual que los demás narró la situación de pobreza, de escasez en todo, vivida por él y su familia, que le llevó a tener que trabajar desde la infancia para intentar paliar la situación familiar. En 1949 se trasladan a San José de la Rinconada, trabajando en El Gordillo, finca propiedad de Ramón de Carranza, conociendo sus formas dictatoriales y señoriales de proceder con los trabajadores, al igual que hizo en 1936. “La posguerra y la situación que vivimos nos hizo rebeldes”, dijo en su intervención. 

Antonio Muñoz Sayago, vecino de San José de la Rinconada, nació en 1932 en Calaña (Huelva). Su padre fue asesinado en 1936 por los militares fascistas en Valverde del Camino, junto a un tío materno suyo y su mujer. Esta perdida, con tan corta edad,, marcó toda su vida, llena de privaciones. Su madre, Encarnación Sayago, tuvo que hacer frente a la realidad familiar para sacar adelante a sus cinco hijos. Se trasladaron a Valencia del Ventoso y, terminada la guerra, a Santiponce, donde trabajaron en el Cortijo de Gamboaz (Camas), propiedad de Queipo de Llano, regalo del “pueblo de Sevilla”. Queipo negó a su madre una pensión por la muerte de su marido, pues ella se negó a firmar que había muerto de muerte natural. Tuvieron que buscarse otro trabajo. Lo encontraron en la Fabrica del Tabaco de Santiponce, y cuando ésta cerró, se trasladaron en 1953 a San José de la Rinconada. Él tuvo que trabajar desde pequeño “ en lo que salía” y muy pronto mostró su rebeldía, que le acompañará toda su vida.

Antonio Piedra Magro, vecino y natural de Brenes, nació en 1934. Su padre, Emilio Piedra, era carbonero y ayudó a muchos huidos de Brenes en 1936. Ya durante la guerra, que vive siendo pequeño, sintió con su familia las consecuencias -cada vez peores- de la situación social y económica, de carencias de todo lo más necesario (incluidos los alimentos), de tal forma que su familia tuvo que irse a vivir a una choza junto a la casa de su abuelo, que era el barquero de Brenes. Allí, cuando tenía quince años, una prima suya, que había sido pelada y le habían dado purgante por los falangistas breneros, lo hizo consciente de lo que había pasado y de que lo que había en España era una Dictadura. Esos descubrimientos y su propia experiencia marcaron su compromiso social y político desde su juventud.

Asunción Tirado
Asunción Tirado Pueyo, natural y vecina de Cantillana, nació a mediados de los años cuarenta. Sus padres se casaron por lo civil (algo insólito en Cantillana) el 1 de Julio de 1936. Su padre, que fue presidente de las Juventudes Socialistas de Cantillana, fue encarcelado al terminar la guerra, como a tantos otros, después de tres años defendiendo a la República. Relató las vicisitudes ocurridas a su padre durante el tiempo de prisión en el campo de concentración, en la prisión de Lora del Río y en Provincial de Sevilla. Aunque condenado a 12 años de cárcel, obtuvo en 1941 la libertad condicional, que era otra forma de estar vigilado. Pudo trabajar en los “canales” (Canbal de los Presos) en la zona cercana a La Monta. Cerca de la casa donde pudieron vivir había muchas chozas de las mujeres de otros presos. La mayoría dormían en unos barracones, custodiados por la Guardia Civil. Recordó la estrecha vigilancia a la que estuvo sometido su padre, con visitas diarias de la Guardia Civil, y cómo su madre ayudó a las otras mujeres y a los muchos niños que juntaban. Su padre, socialista, nunca abdicó de sus ideas: las mantuvo y las transmitió a sus hijos.
Antonio Rosado Martínez, natural y vecino de Alcalá del Río, nació en 1934. Su padre, Francisco Rosado García, murió en Valsequillo en 1937, mientras participaba en la Guerra Civil en el Ejército de la República. Antonio fue, por tanto, un huérfano de guerra, que no recibió ninguna compensación. Su madre nunca firmó, a pesar de ser requerida para ello, que su padre había muerto de muerte natural. Recuerda que al finalizar la guerra quisieron que se apuntara a los “Balillas”, los Flechas falangistas, pero su madre lo impidió. Fue siempre un rebelde, un inconformista. Pudo ir a la escuela de los 5 a los 8 años, pero con esa edad comenzó a trabajar guardando animales y rebuscando en los campos “para quitarse el hambre”. Iba a San José de la Rinconada para que le contaran cosas de su padre, pues casi no lo conoció, y a trabajar en lo que saliera. Narró las penurias pasadas por su familia y algunos vecinos suyos en aquellos años que vivían en la “Era Alta”, un barrio de chozas de Alcalá del Río. Antonio ha sido el guardián de la lista de las víctimas del franquismo de Alcalá del Río, que ocultó durante muchos años en un cajón de difícil acceso.
    
    Todos ellos militaron posteriormente en el PCE, participando activamente en la actividad antifranquista, tanto en España como en Francia, donde vivieron tres de ellos, encaminada a construir en España una democracia plena. Asunción ha mantenido vivos los sentimientos e ideas políticas de su padre.
    El público asistente les rindió un caluroso homenaje por sus vidas y testimonios en su prolongado aplauso final.
    Este acto ha contando con la colaboración del Ayuntamiento de Brenes y la presencia de su Alcalde D. Marcelino Contreras.

Alcalá del Río, 28 de marzo 2017"

miércoles, 22 de marzo de 2017

MESA REDONDA: MEMORIA VIVA DE LA POSGUERRA

NOTA DE PRENSA DE LA ASOCIACIÓN COMARCAL PRO MEMORIA DEMOCRÁTICA VEGA MEDIA DEL GUADALQUIVIR




 "La Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática Vega Media del Guadalquivir ha organizado una Mesa Redonda Memoria Viva de la Posguerra que se celebrará en el Centro Cívico Municipal de Brenes el día 23 de marzo a las 17 horas.
En esta Mesa Redonda participarán personas que vivieron aquellos duros años, caracterizados por el hambre, la escasez, la sobreexplotación obrera y la represión en todos los ámbitos. Nacieron en los años treinta o principios de los cuarenta y pronto fueron conscientes de la realidad que les rodeaba, tanto en sus familias, víctimas en algunos casos de la represión militar franquista, como en sus respectivos pueblos:




        -Ramón Algaba Alfonseca (Brenes)
        -Antonio Piedra Magro (Brenes)
        -.Juan Hidalgo Navarrete (San José de la Rinconada)
        -Antonio Muñoz Sayago (San José de la Rinconada)
        -Asunción Tirado Pueyo (Cantillana)
        -Antonio Rosado Martínez (Alcalá del Río)


            Alcalá del Río, 22 de marzo 2017"
             

                         


domingo, 29 de enero de 2017

HOMENAJE A LA ESCUELA DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y A LOS MAESTROS Y LAS MAESTRAS MÁS COMPROMETIDOS EN SU REALIZACIÓN

NOTA DE PRENSA de la Asociación Comarcal Pro-Memoria Democrática Vega Media del Guadalquivir

     "HOMENAJE A LA ESCUELA DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y A LOS
        MAESTROS Y LAS MAESTRAS MÁS COMPROMETIDOS EN SU
                                        REALIZACIÓN

En la Casa de la Cultura de Alcalá del Río, el 26 de enero de 2017, la Asociación Comarcal Pro Memoria Democrática ha rendido homenaje a la escuela republicana y a los maestras y maestras de la comarca de la Vega Media del Guadalquivir comprometidos con ella que fueron víctimas mortales de la barbarie fascista de 1936 o sancionados por la Comisión Depuradora Provincial del Magisterio Nacional entre 1938 y 1942, un 23,5% del total. 
    El acto comenzó con audición de la canción “El maestro” de Patxi Andión sobre imágenes de escuelas de la aquella época e imágenes de la película “La lengua de las mariposas”, como expresión de las esperanzas que la II República puso en la educación de las nuevas generaciones para la extensión del conocimiento y acrecentar el amor a la libertad.
    A continuación, se desarrolló la mesa redonda prevista bajo el título “La Escuela Republicana: triunfo y ocaso de un sueño”:
    -Francisco Flores Tristán puso de manifiesto la necesidad histórica de un profundo cambio educativo en España, que el Gobierno de la República acometió desde su constitución en 1931: nueva legislación, creación de escuelas (7.000 en el primer año de gobierno de las 27.000 previstas en cinco años)), aumento del número de maestros (de 37.500 se pasaría a 50.500 en 1935), y sobre todo con el cambio en los objetivos y práctica educativa, resaltando el carácter laico de la enseñanza, tras siglos de monopolio de la Iglesia Católica. Todo un triunfo democrático para superar el atraso español y afianzar la conquistada libertad en España. 
    -Juan Carlos Velasco Quiles analizó la realidad local de la enseñanza, incidiendo en la preocupación manifestada en las actas municipales y en las realizaciones concretas de los Ayuntamientos democráticos elegidos: locales para las nuevas escuelas, con especial cuidado en que reuniesen condiciones pedagógicas, dignificación de las existentes, creación de bibliotecas, etc.
    -Ramón Barragán Reina expuso las causas, procedimientos y sus consecuencias de la depuración del magisterio: fusilamientos y condenas. La sublevación militar-fascista supuso el final del sueño democrático y de esperanza que significó la II República. A partir del 18 de julio el control la educación sería un objetivo fundamental para los sublevados, para lo cual necesitaban eliminar los valores de la escuela republicana, sus contenidos y sus principales agentes: maestros y maestras y profesores de Enseñanzas Medias, comprometidos con la II República. 
     La lectura de los nombres y las circunstancias de cada uno constituyó un verdadero homenajear a los maestras y maestras de la Vega Media del Guadalquivir que fueron víctimas mortales por la aplicación del Bando de Guerra en 1936:  
      Francisco Romero Cortés, maestro de Brenes; Baldomero García Puyol, de Tocina, y Carmen Lafuente Tirado, de Cantillana, y de aquellos que sufrieron las sanciones de la Comisión Depuradora Provincial entre 1936 y 1942: Félix Bravo Bravo, Rosa de la Cueva Ruiz, José Reina Martín y Ana Sierra Lombardero, de Alcalá del Río; Purificación Pérez Cárdenas, de Brenes; Manuel González López, de Burguillos; Juliana Lapastora Segovia, de Cantillana, y Manuel Izquierdo Sánchez y Demetria E. López Torres, de Tocina. Suponían un 23,5% del total de maestros y maestras de la comarca, dado que la mayoría fue considerado apto para la enseñanza por la Comisión Depuradora. También se mencionaron, por haber nacido en Cantillana, a José María Infante Franco, maestro de Utrera, fusilado en 1936, a Francisco Reina Canpos, maestro de Martín de la Jara, separado del magisterio."

                                         Alcalá del Río, 27 de enero de 2017

                                                 Juan Carlos Velasco Quiles
                                                              Presidente





Para más información véase la entrada en este blog del día 20 de febrero de 2015, titulada: EN HOMENAJE A LOS MAESTROS Y MAESTRAS DE LA VEGA MEDIA... En esta entrada se completa la información sobre cada una de las víctimas mortales y de los sancionados o condenados por la Comisión Depuradora Provincial de los pueblos de esta comarca.  



                                 
OTROS DATOS:      
En toda España más del 30% del Magisterio Nacional sufrió algún tipo de condena por Expediente de Depuración, sin incluir en ellos al profesorado en las Enseñanzas Medias, que también las padeció. Eran maestros y maestras que habían cometido el delito de creer en la República, poniéndose al servicio de la cultura, de la enseñanza y de los nuevos valores para afianzar la democracia, tal como lo entendieron los ministros de Instrucción Pública de la II República española.
 
   En Sevilla y sus pueblos fueron fusilados 55 maestros y 5 maestras, la mayoría en 1936 por aplicación del Bando de Guerra, de acuerdo con la investigación de José María García Márquez, y en 1940 las autoridades confirmaron las sanciones a 140 maestros y maestras, lo que suponía cerca del 12,3% del total (1137) De ellos, 38 (el 3,4% del total, el 27,14% de los sancionados) fueron separados del servicio, es decir, perdieron la posibilidad de seguir enseñando. Todas las sanciones están recogidas en el BOP de Sevilla, año 1940.

                                                                                                                        


jueves, 19 de enero de 2017

JOSÉ MARÍA INFANTE FRANCO: UN GRAN MAESTRO NACIDO EN CANTILLANA; ASESINADO POR LOS MILITARES SUBLEVADOS EN UTRERA



JOSÉ MARÍA INFANTE FRANCO, MASÓN Y REPUBLICANO

 













   (Archivo Municipal de Utrera)

 
José María Infante nació en Cantillana el 13 de enero de 1866. Hijo de Diego Infante Carrasco (natural de Huelva), que fue Director de Instrucción Pública, y María Franco Arenas (natural de Sevilla). Sus hermanos Diego, desde 1908, y Dolores, desde mucho antes, habían sido maestros en Cantillana. Otra hermana suya, Encarnación, se casó en Cantillana con Francisco Sarmiento Rivas y vivió en esta localidad hasta 1936.
 Se estableció, como Maestro Nacional, en Utrera (Sevilla) en 1889, y vivió dedicado a la enseñanza, dando clase de instrucción primaria a niños y a adultos. Era masón y un activo republicano.
Perteneció a la masonería1 desde 1890. Su nombre simbólico era Confuccio. En 1908 formó parte de la Logia Germinal de Sevilla; en 1910, de la Logia Justicia y Libertad; en 1918, de la Logia Isis y Osiris, y desde 1926, de la Logia Rizal de los valles de Utrera, de la que fue Venerable Maestro, según consta en los documentos de su expediente como masón2, conservados en el Archivo General de Andalucía.
En los citados documentos existe una carta, escrita en Utrera el 24 de marzo de 1922, y dirigida a D. Norberto Gómez, en la que manifiesta su republicanismo y reafirma su masonismo por amor a todo lo que vive; desde la flor al astro, desde la piedra al insecto, desde el reptil al Angel o demonio; sin reparo de reino, raza o estirpe...” Más adelante confiesa que fueron maestros (su padre y él) para librar al hombre de la esclavitud y de la ignorancia, de la roña de sus pasiones y de la miseria de sus vicios y darle posesión del reino espiritual de serenidad y de paz, de salud y alegría que el amor y la justicia han conquistado...”. Por ello, en su actividad educativa se identificó con los sectores más desfavorecidos económicamente, convencido de que la educación podría cambiar su situación futura.
Como político, fue un convencido republicano. Miembro del Partido Republicano Radical (PRR), llegó a ser uno de sus máximos dirigentes en el ámbito local y fue elegido concejal en varias ocasiones. Su figura adquirió una dimensión histórica durante la II República, a cuyo advenimiento, sin duda, contribuyó notablemente. Su decidida acción en favor de la República le fue reconocida por el Gobierno salido de las elecciones de abril de 1931: ocupó honoríficamente la Presidencia del Excmo. Ayuntamiento de Utrera desde el 16 al 20 de abril de 1931 por decreto del Gobierno Provisional, y fue nombrado, en 1932, Patriarca de los Republicanos de España por el Gobierno republicano. Utrera le dedicó una calle en 1931. Fue Alcalde de Utrera desde 1931 a 1934.
En 1933 fue presidente del Comité Directivo del PRR de Utrera y ocupaba el cargo de Vocal del Comité Provincial. En 1934 se unió al Partido Unión Republicana (UR), creado por Diego Martínez Barrios en 1934, tras su ruptura con el PRR de Alejandro Lerroux, ejerciendo la Vicepresidencia del Comité Provincial de la nueva fuerza política, que en 1936 se integró en el Frente Popular.
Con motivo de su jubilación, a los 70 años, el Gobierno de la República de 1936 concedió la Medalla de Oro de la Republica.
Ocupada Utrera por los militares sublevados contra la II República, fue fusilado en Utrera el 13 de agosto de 1936 en aplicación del Bando de Guerra, junto a otros compañeros en las tapias del cementerio municipal. Tenía 70 años de edad. Fue como tantas otras una ejecución extrajudicial, es decir, un asesinato sin más. Nunca hizo mal a nadie, pero era un símbolo que había que eliminar sin compasión, a pesar de la edad que tenía.
El Ayuntamiento de Utrera en sesión plenaria del día 14 de junio de 2005 le dedicó una calle en recuerdo y reconocimiento a su persona, tal como setenta y cuatro años antes ya había ocurrido. En España tienen que pasar muchos años para que alguien sea reconocido y valorado con justicia.
Sus sobrinos, hijos de su hermana Encarnación, Diego y Manuel Sarmiento Infante también murieron a manos de los militares sublevados. Diego, que era médico, muy querido en Cantillana, fue asesinado en plena calle el día 30 de julio de 1936 al entrar las tropas fascistas en Cantillana. Manuel, su hermano, fue fusilado en Sevilla un mes después sin ningún tipo de juicio previo. Encarnación, su hermana, fue expulsada del pueblo y sus bienes confiscados. Tuvo que irse a vivir a Brenes.
                                                                                                    Ramón Barragán Reina
          
              Con mi agradecimiento a D. Javier Mena, Delegación de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Utrera (Sevilla) por los datos aportados sobre la vida de este gran maestro.

              Publicado en la Revista de Feria de Cantillana, 2010, Editada por el Exmo. Ayuntamiento de Cantillana.

La masonería tiene por objeto la investigación de la verdad y el perfeccionamiento de la Humanidad, fundándose en la tolerancia y en la libertad. Es, por tanto, una asociación universal, filantrópica, filosófica y progresiva, que procura inculcar en sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes, los sentimientos de abnegación y filantropía y la tolerancia religiosa. Sus principios fundamentales son la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, los mismos de la Revolución Francesa.
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AGA Sevilla: SE-Masoneria_A, C. 63, Exp. 12. AGA-R 1386.